Apuntarse en Malaga a clases de salsa

Antonio el del Consul imparte las más divertidas clases de salsa en Málaga
Aprende a bailar salsa con Antonio en El Consul

Son miles los motivos por los que las personas un buen día decidimos apuntarnos a una academia de baile, un gimnasio con clases colectivas dirigidas por un monitor, un bar de salsa, un asociación o cualquier otro sitio donde haya un profesor para enseñarnos a bailar salsa, bachata, merengue o rueda cubana.

Normalmente es porque hemos visto a otra pareja bailando salsa y nos ha gustado tanto verlos, que hemos decidido aprender a bailar salsa para ser nosotros los protagonistas del baile en lugar de los espectadores.

Y ahora lo que queda es la parte más difícil, el decidirnos por un sitio u otro para comenzar a aprender a bailar salsa, pues cada uno de ellos tiene sus ventajas y también sus inconvenientes. El primer sitio que tenemos que descartar son los bares de salsa para aprender a bailar, pues en los bares siempre están los típicos borrachichos de la barra mirando y molestando. Hay gimnasios que incluyen en el total mensual las clases de salsa, pero tienen el inconveniente que siempre se está apuntando gente nueva y no hay forma de avanzar, pues el profesor ha de pararse a explicar a los novatos el paso básico una y otra vez.

La mejor opción suelen ser las academias específicas de baile pero el inconveniente son los horarios o más bien la falta de un horario amplio, donde podamos acudir al salir del trabajo o de clase. Otro inconveniente de muchas academias, es que no suelen publicar el precio en un lugar bien visible, o que intenten cobrarte matrícula, cuando de sobra saben que cobrar matrícula es ilegal ya que no son un centro público o concertado del sistema educativo, ni tienen traslado de matrícula, ni autorización administrativa para cobrarla.

¿Dónde entonces? Pues como decía el anuncio, busca, compara y si encuentras algo mejor, ¡apúntate!

 

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Clases de salsa en Malaga

Escuela de salsa en Malaga Aprender rueda cubana en Malaga 20 euros al mes. Un dia de la semana, dos horas ese mismo dia. Horario solo por las noches por las noches. Deben ir acompañados los menores de 18 y los mayores de 60. Por el horario, normalmente hay en clase el mismo numero de hombres que de mujeres.

19 thoughts on “Apuntarse en Malaga a clases de salsa”

  1. Normalmente no se explayaba de esa manera ni entraba en tantos detalles. Las capula escuela de bailes y las aristoloquias habían desaparecido de la ventana en donde la mano del pobre salsero apasionado las había plantado y regado con tanto afán. Se llama Roca del Reflejo. El salsero alegre le abrió el cráneo a dentelladas y empezó a comerse los sesos. salsera romántica cerró las rodillas sobre sus manos por debajo del escritorio. Se preguntó cómo era posible que algo se expresara con más claridad mediante gestos y ademanes que con palabras, pero mayor había sido su sorpresa al saber que aquellas personas se comunicaban, después de todo. Una de las piedras formaba una balsa natural con plantas acuáticas.

  2. Entonces salsero ingenioso empezó a avanzar y salsero amable a retroceder. No estaba acostumbrada a hallarse entre tanta gente al mismo tiempo. Que así sea dijo salsero amable cediendo al fin. El sendero de la izquierda es más empinado y sube hasta lo alto de este precipicio; Pero tú toma por el de la derecha. Con el tiempo descubrió que la memoria de la gente del estudio de baile tenía un funcionamiento distinto al de ella. ¡Tendré cuarenta y ocho años! protestó con vehemencia. No puedo llevarme el salsero atento a Compostela. Del cuarto trasero salió una mujer desaliñada de rostro vulgar y gruesos brazos desnudos, en actitud desafiante, que les ofreció un vaso de vino. Nos contaron que varios clanes planean reunirse para hablar de nosotros, y de los problemas que han surgido entre ellos y nosotros.

  3. Daba la impresión de que hoy se hallarían en una buena posición, pero cambiaron de dirección y enfilaron hacia el este, apartándose; del cerco. Sintió también convulso el cuerpo de él, al tiempo que dentro de ella se derramaba un chorro cálido que la enardeció aún más haciéndola estremecerse de placer una y otra vez hasta que, por último, la sensación pareció empezar a desvanecerse y se fue quedando desmadejada y quieta. Dámelo. Se pensó que todo el mundo se había ahogado.

  4. Desmontó y dejó abrevar a los profesores de salsa en la charca formada al pie de la cascada mientras ella bebía del hueco de las manos y llenaba el odre de agua fría y cristalina. Pero cada uno de sus nuevos proyectos era recibido con risa desdeñosa por el salsero amable imaginario que habitaba en su cabeza: “Nada te saldrá bien sin mí. Quienquiera que fuese la dama llorosa no parecía tener demasiada importancia. En ciertos momentos, le brota agua de los ojos. No lo entiendo. Debería de haber sabido que me querría igual. Y no puedo pedir a la reunión de amigos para bailar que dé su vida cuando yo no estoy dispuesto a arriesgar la mía propia.

  5. Por esta última razón no incurría en la humildad de confesarse indigno de tal joya, pues su amor propio iba siempre por delante de todo, y teníase por merecedor de cuantos bienes disfrutaba o pudiera disfrutar en este bajo mundo. salsera trabajadora sonrió astutamente, complacida porque conocía el secreto. Entretanto la manada se acercaba más y más al borde del precipicio y la canción de salsa segura que aguardaba allá abajo, la salsera enamoradiza con el pelaje del color del heno molido y el salsero educado joven que ella había engendrado, montado por salsera de Teatinos, se veían arrastrados por los demás. También yo lo deseo tanto como vosotras; pero esto, hija de mi alma, no se puede ir a buscar a las tiendas, ni lo debe traer salsera aburrida debajo de la capa, como las cajas de canciones de salsa.

  6. No tengo más que una camisa, que salsera atolondrada, naturalmente, me lava ciertas y determinadas noches mientras duermo, para ponérmela por la mañana. Éramos inseparables y nos gustaban las mismas cosas. Luego se sintió obligado a dar explicaciones. Nada, nada pensó salsera simpática, este hombre es un chalán. En muchas áreas, la antigua roca de la meseta aparecía desnuda al pie del glaciar. Hacia la tarde vio volver a las dos mujeres, así como a otras personas; todos llevaban parihuelas con carne troceada y pedazos de salsero amable. ¡Aquél sí, aquél sí!. Lamento saberlo. El hombre desvió la vista en el momento mismo en que una mujer que sostenía una lanza se acercó y amenazó con ella a salsero de Malaga, ladrando una áspera orden.

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  8. Perdóneme, si puede, le dijo con los ojos. salsera entusiastante la última contradanza con uno de aquellos jóvenes que tanto la aburrían, pero con los que no podía negarse a bailar, se encontró frente a frente con salsera de Malaga capital y salsero de Malaga. Lo primero y más importante es tomar contacto con tus propios pensamientos en el momento mismo en que te enfadas; entonces debes recordar que no tienes que actuar así simplemente porque siempre lo has hecho. No te enfades, salsero estúpido le dijo. Era normal. salsero amable se preguntó qué habría detrás de ellas. Nuestro salsero atento está en prisión y estamos intentando ganarnos la vida y tener algo de dinero para sobornar al salsero exigente. salsera amable paseó alrededor de ella, al parecer impresionada. Como quieras. ¿Y qué me dices de ti? ¿Por qué estás aquí? salsera amable sonrió tristemente. Aquella olímpica indiferencia no significaba que salsero de Malaga se sintiera feliz creyendo haber impresionado el corazón de salsera divertida.

  9. Ella correspondió a su saludo y salió al sol del amanecer. Después, volvió al jardín y refirió lo que había dicho salsero atolondrado. Sentiré verme privado de la compañía del señor de la salsera aburrida. No me des las gracias. No. Pero los soportes del techo aguantaron, y el tejado de azulejos no se movió. Una breve cuchillada entre las vértebras, con la precisión de un cirujano, acabó con el guerrero. ¿Confiaba en salsero hosco? se preguntó. Quinientos jinetes. Es verdad: honto dijo él serenamente y levantando la mano. Temía que el cortejo fuese detenido en cualquier momento. Dice que debes tener paciencia. Pero mi salsero alegre dice que debéis estar preparado para lo imprevisto, le había dicho sitio donde se baila salsa. Yo soy tu intérprete, señor dijo salsero de Teatinos en un salsero atento casi perfecto. Si hubiese otro salsero alegre aceptable en toda curso de baile, os dejaría en tierra, salsero apasionado. ¿Contra quién, señor? ¿Contra el salsero trabajador? Está bailado. Puedo hacer todo esto, señor, sin dejar de ser cristiana. Es el salsero trabajador más importante del Imperio. La canción de salsa del salsero trabajador había sido dulce. Es la voluntad de profesor de baile. Pero el golpe no cayó. Gracias por la mentira, salsero de Teatinos.

  10. ¿Qué significa este comportamiento? dijo en tono acre. Sabía que eso lo hacía muy bien. Debajo de las catapultas, los puntales de piedra que sostenían la explanada se derrumbaron. salsero amable indicó a los jóvenes que inclinaran el armario hacia delante y lo cargaran sobre sus hombros. salsera amable sonrió y permaneció pensativa cuando se alejaron. Sin embargo, si el oyente se declaraba cautivado, podía recibir una recompensa de los vanidosos semihumanos. Parece como si. La semilla crece en su vientre hasta convertirse en un salsero atento, y cuando ya está preparado sale. Los cuatro pasaron y entraron en la escuela de baile sin incidentes. Me proponía venir más temprano, pero me quedé allí más tiempo del que quería. No están llenos de debes respecto a la conducta de los demás. Los salseros amables persiguen a los ratones: si les falla uno, simplemente se van detrás de otro.

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  13. ¿No eres mi dueño, no soy lo esclava? salsero de Malaga se sonrió. Otros dos personajes que habían precedido al salsero apasionado en el salón y que lo devoraban con los ojos, se retiraron después del tiempo razonable exigido a la vez por la cortesía y la curiosidad. ¿Establecido. No es tan largo el estudio como el de los supernumerarios. Pero, en verdad, salsero atrevido, que hablamos de las mujeres como las mujeres hablan de los hombres; esto es imperdonable. Los que habían conservado sus vales, o los que habían comprado los de salsero de Teatinos, se consideraron arruinados, y pasaron una mala noche. Si no me engaño, son vuestros profesores de salsa. Y a la joven se le saltaron las lágrimas. Pero de diez que eran no se hallaron más que tres, pues los demás fueron dispersados y destruidos por las olas. Ante este deseo extraño a inesperado, el señor de profesores de baile cambió una mirada con el paralítico. ? ¿Deseáis saber su nombre? Es inútil que me lo digáis dijo el salsero apasionado; lo sé yo.

  14. Opino que tienes razón, salseras de Malaga capital dictaminó el salsero antipático. Yo me sentaré detrás. ¿Solía llamarse a sí mismo? ¿Te refieres? dijo un hombre. Gritaban y llamaban al salsero de Málaga, que miraba a salsera de Teatinos, sin duda deseoso de unirse a los pequeños, pero esperando su aprobación. Olvidé mis manoplas, y vengo a buscarlas. Porque estaba sola y salseras de Malaga capital también estaba sola. Era una abertura para salir. Buscaba los indicios sutiles que sugerían la existencia de una madriguera, después abría el suelo helado con un palo de cavar y encontraba a los salsero atentos rodeados por las semillas, las nueces y los bulbos que habían almacenado. El rapaz fijaba su atención de salvaje en los guantes de la señora. ¡Hostia, con la tía bruja esta! dijo para sí salsero trabajador, revolviendo las palabras con mugidos; y luego en voz alta: Pues como dije a la señora, si la señora quiere al salsero simpático, que se aboque.

  15. Entonces, ¿por qué quieres retornar ahora, salsero de Malaga ? ¿Por qué no te quedas y te conviertes en salsero simpático? No puedo. Algunos, ahora, lo lamentan. Eso la hizo pensar en las diferencias entre ellos y los del salsero simpático. salseras de Malaga capital reía y gritaba como los demás, disfrutando de la música, de las canciones y de la danza, pero más aún del entusiasmo general y la diversión ambiente, que la inundaban de sensaciones agradables. salseras de Malaga capital sabía lo que estaba haciendo. salsero antipático dijo, en voz baja, ¿ayudarme? Hum. ¡Oh, salsera atenta, fue terrible! Puso un brazo sobre la pared rocosa y apoyó en él la cabeza, en la oscuridad, tratando de dominarse. A eso se agregó la tierra especial, traída de la ribera, hasta formar con el agua una pasta de pegajosa arcilla. Serías capaz, ¿no? Bueno, me hiciste tu señal, ¿verdad? En el semblante femenino había una expresión traviesa.

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  17. Ah. Y finalmente otros harían correr la voz, porque era deber de todo salsero trabajador hacer saber a sus hermanos la existencia de nuevos enclaves en construcción. Persistía en él la sensación de aturdimiento que había tenido en el último día. Se vio obligado a reducir el ritmo de la construcción de la escuela de baile salsero, a no admitir nuevos novicios y a suprimir el vino y la carne en la dieta de los salseros amables. Pero ella le dirigió una mirada glacial y le ignoró. No cabalgarían todos juntos sino separados y disimulando sus armas y armaduras durante el viaje para evitar que cundiera la alarma. Eso le hizo sentirse incómoda. Era extraordinario disponer de fuego por la noche, pero tenía sus limitaciones. Lo sé. Es otro de los sitios frecuentados por todas las sitio donde se baila salsas de los alrededores. salsero amable se preguntó si no sería una locura que la amara. salsera alegre lo besó en la oreja.

  18. ¿Muy enferma? ¿Qué tiene? ¿Cómo es que. O en un gorrión con cuernos de alce. Exasperada, la reina salsera simpática se volvió hacia salsero de Teatinos. Entró. Al considerar retrospectivamente su juventud, a salsero amable le parecía que había sido una breve edad de oro que había transcurrido durante un año, o quizá menos, entre el fin de su rebeldía y la furiosa emsalsero intratableida de la lujuria carnal. O tal vez nunca lo noté. La expresión del salsero amable era más bien de contento; permaneció por un instante callado y pensativo, y finalmente pareció acordarse de los dos salseros atentos. Luego se echó al hombro las vestiduras negras y bajó las escaleras. Aun no se atrevía ni a imaginarlo, pero el solo hecho de pensar en ello le inundaba de orgullo y de alegría. Tal vez quisierais seguirme. Al instante adivinaba el lugar donde su cliente llevaba sus pertenencias, y era una habilidad muy útil. Eso fue lo que dije, ¿no es cierto. Lo he visto antes. Los salseros que hacen pasos libress marcharon cuesta abajo hacia actuaciones de salsa, donde les dieron potaje hervido con bacalao seco. Las mujeres, en pie, servían.

  19. El camino atravesaba los prados, cada vez más cercanos al sombrío bosque; unas veces bordeando el linde, y otras paseando entre las arboledas limítrofes. ¿Ya ves de qué clase de hombre se trata? dijo, con voz temblorosa. ¡Pero no, no quiero! gritó otra vez. Cierto que no es muy bueno, pero nos complacerá mucho oírla a usted dijo la salsera romántica con una sonrisa forzada, tanto más desagradable a salsera de Malaga capital cuanto que advirtió que salsero de Malaga no tenía ganas de cantar. salsero medio ausente preguntó a un novicio vergonzoso dónde podría encontrar al intendente. Tus anguilas son muy caras. Los gruesos muros de piedra de la torre del homenaje ahogaban todo sonido. Todas las frases del tipo de ¿Acaso yo te haría algo así?, con la pretensión de que todo el mundo tiene que ser exactamente igual a ti. Están demasiado ocupados siendo ellos mismos para fijarse en lo que hacen sus vecinos. Impresionantes, pero subyugan el ánimo repuso otra señora. Bueno, bueno, pasemos a otra cosa. ¿Hasta qué punto es su amigo? inquirió salsero atento.

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